El pasado domingo 29 de noviembre
tuvo lugar la actividad programada por nuestra asociación para poder visitar,
de manera guiada, el valle de los neandertales. Como viene siendo habitual, un
nutrido grupo de familias se animó a compartir parte de su tiempo de fin de
semana con nosotros por motivos muy diversos: desde pasar un día de campo para
respirar aire puro, hasta aquellos que se interesaban en profundidad por lo que
allí se iba a explicar... El caso fue, que todos lograron su propósito con
creces, los que buscaban día de campo lo tuvieron y endulzado por un tiempo de
lo más agradable, los que querían aprender lo hicieron y mucho!!! En resumen,
niños y mayores disfrutamos de lo lindo en una de las áreas más desconocidas del
Valle Alto del río Lozoya.
Para empezar, quedamos temprano
en Pinilla del Valle y, tras comprobar que todo el grupo estaba completo,
arrancamos a andar los dos kms que nos separaban del yacimiento. El recorrido
iba bordeando el embalse de la Pinilla, mientras pasábamos junto a rebaños de
vacas y charcos aún congelados por el frío intenso de la noche anterior.
Conducidos por un par de guías provistos de bicicletas, llegamos al punto de
encuentro donde se dio inicio a la explicación.
“Asociación sin ánimo de lucro que desarrolla turismo responsable en la
Naturaleza de Madrid”. Así se abanderan en su página web este colectivo de
investigadores que dedican su tiempo libre a buscar restos de un pasado remoto
en la zona de “Los Calveros”, donde nos encontrábamos. Comenzaron con una breve
y clara descripción de quienes componían su equipo multidisciplinar,
describieron a los homínidos, su cronología y características físicas,
centrándose en neandertales y sapiens, los primeros por encontrarse entre los
restos del yacimiento, los últimos por ser nuestra propia especie. Sus
semejanzas y diferencias, las falsas creencias acerca de ellos e incluso forma
de vida y subsistencia…con todo esto despertaron nuestra curiosidad… ya que
hubo más de una pregunta!!
Terminada la explicación inicial,
nos dividieron en dos grupos: uno infantil y otro adulto, para ir recorriendo
cada una de las zonas excavadas acompañados por un guía. Cristina lo hizo con
los mayores y se detuvo a enumerar los restos encontrados, su origen y conclusiones.
Parte del interés que nos generó se debía a la cantidad de avatares que
sortearon hasta dar con cada uno de los puntos señalados. El recorrido
finalizaba en una tumba donde habían descubierto recientemente los restos de
una dentadura infantil y un extenso lapiaz que nos hablaba de un tiempo en el
que el mar cubría la zona. También nos señaló marcas de antiguos glaciares en
los montes cercanos y miles de anécdotas con las que se enriqueció la visita.
El otro grupo, formado por los niños, acompañados por Gonzalo y parte de la
Junta, fueron absorbiendo datos de lo más variados…
La jornada llegó a término pasado
el Medio Día para, después del paseo de vuelta, quedarnos la mayoría de
nosotros a comer, cual felices domingueros, en una despejada zona merendero que
quedaba a orilla del río.
En fin, disfrutamos de un día repleto de interés
cultural y ocio en estado puro ;))